martes, 14 de junio de 2016

BLOQUE 4: CREACIÓN LITERARIA



BLOQUE 4: CREACIÓN LITERARIA CON Y PARA LOS NIÑOS DE INFANTIL

Voy a echar mano de la imaginación y de toda la teoría que nos ha dado Irune para crear tres textos: en prosa, en verso y dramática.


También me he comprado el libro de Gianni Rodari “Gramática de la fantasía”, porque me parecía importante leer a un autor de literatura infantil tan importante sobre este tema, antes de ponerme a hacer mi trabajo. También me he leído el libro de “Cuentos para la escuela” del mismo autor, que me ha encantado.

¿EMPEZAMOS?

CREACIÓN EN PROSA.

Para esta actividad estuve tres días más perdida “que un burro en un garaje”.

No sabía cómo meterme en el papel de las diferentes estrategias que nos había puesto Irune, y me veía sin pizca de imaginación.

Al final me puse como meta relajarme y dejar que fluyeran las ideas solas, y que la primera que viniera a la mente, aplicarla a la creación.

El argumento y el lenguaje son cercanos a los niños y responde a sus intereses. La estructura es lineal, sencilla y con personajes y objetos cotidianos en la vida de los niños.

La edad que he elegido para esta creación es 3/4 años, pues a esta edad son capaces de darte ideas y aportarte más argumento del que el cuento puede llevar, ya que su lenguaje es estructurado y es capaz de discutirte algo, si no le gusta o no le encaja en su cabeza.

He introducido diferentes conceptos que para ellos son simples pero importantes, para su estructura espacial. Así mismo, el contenido del cuento, aunque básico, lleva de trasfondo el valor de la autoestima, ya que no todo gira en torno a las tecnologías, sino que una simple escoba, o un plumero, es tan importante como un aspirador, porque cada uno tiene una función diferente.

La narración es en forma de cuento narrado.

He necesitado cartulinas, imágenes de internet, dibujos hechos por mí, pegamento y rotuladores de colores

La estrategia que he utilizado es HISTORIAS EN PRIMERA PERSONA.

Ahora empieza mi narración:

PORTADA


I  Hola soy una escoba de las de siempre, con su largo palo de madera, y unos flecos largos y duros en el extremo inferior, atados muy fuerte con una cuerda.


Estoy viviendo en una casa muy grande, y solo puedo jugar, cuando hay algunas migas de pan o bollo en el suelo


I  Aquí tengo algunos amigos que también juegan como yo. Uno de ellos se llama plumero.

Plumero es como yo, de madera con el palo más corto, y él tiene plumas en un extremo.


I  También tenemos de amiga a aspiradora, que está hecha de un mecanismo que no es de madera.

Ella, nos dice que tiene pilas.

Pilas no sabemos, pero ruedas sí que tiene.


I  Cuando jugamos, yo me canso mucho, porque me muevo de un lado y de otro, de derecha a izquierda…..


I  Mi amiga la aspiradora es el más rápida, porque ¡como dice que va a pilas!, juega de delante a atrás y de atrás hacia delante….


I  Plumero, es más divertido, porque él juega de arriba hacia abajo, y de abajo hacia arriba….


I  Los 3 formamos un equipo perfecto, y jugamos con nuestra amiga Paola y la ayudamos jugando, a limpiar y nos divertimos mucho.

Hasta Pedro, el amigo de Paola, viene a la casa a jugar con nosotros


 Al acabar de leer, se puede tener en el aula los objetos de juguete protagonistas del cuento, para que ellos los puedan tocar y utilizar y jugar, de la misma forma que se ha narrado, fomentando el juego simbólico, ya que todavía el grupo de niños de 3/4 años están en esta etapa evolutiva.

He introducido la figura masculina de Pedro, para que no se cree un cuento sexista con respecto a las labores de la casa, ya que en el juego simbólico la función no tiene género.

BIBLIOGRAFIA:
  • Teoría del Bloque 4 de Irune Labajo
  • “Gramática de la fantasía”, Gianni Rodari
Webgrafia:
  • https://www.google.es/search?q=imagenes+infantiles+de+escobas,+aspiradores+y+plumeros

CREACIÓN EN VERSO

Para esta creación he optado por la estrategia numero dos: “Tantanes”.

Los tantanes son chistes hiperbólicos, que para la edad a la que van dirigidos, en mi caso sería para niños de 5 años, les hacen mucha gracia, y ellos mismos inventan Tantanes, algunos sin sentido, pero como son creados por ellos, les hacen mucha gracia y les gustan mucho.

No sé cuántos habría que hacer, pues son composiciones muy cortas, pero voy a poner cinco, y si son insuficientes añado alguna más.

-          Tenía unas orejas tan grandes, tan grandes, que cuando hacia viento le tenían que poner unos ladrillos atados a los zapatos.

-          Era el pelo tan largo, tan largo, que le servía de bufanda.

-          Era una vaca tan flaca, tan flaca, que en vez de leche, daba pena.

-          Era un niño tan feo, tan feo, que para pasearle le sacaban de noche.

-          Tenía una nariz tan larga, tan larga, que cuando estornudaba se pinchaba la tripa



CREACIÓN DRAMÁTICA

Para hacer este recuro de creación dramática, parto de la base de que los verdaderos protagonistas de la obra, son los niños.

Es un recurso fundamental para desarrollar la creatividad de los niños y para liberar tensiones, miedos y timideces que a la edad de 6 años, que es en la que me he basado para hacer el teatrillo.

Los niños de 6 años, tiene un lenguaje estructurado y son capaces de inventar cosas que un adulto seria incapaz de hacer aunque quisiera.
En todo momento tendrán libertad de participación, y podrán elegir el personaje que quieran ser.

La estrategia elegida es la de: “Juego de rol”.

Se les mostrara a los niños diferentes imágenes de los personajes principales de cuentos clásicos que ellos conozcan:

J  Cenicienta

J  Blancanieves y los 7 enanitos

J  El gato con botas

J  Los 3 cerditos

J  Caperucita toja

J  El sastrecillo valiente

J  El flautista de Hamelín.


Cada niño elegirá un personaje para meterse en el papel.

El núcleo central de la historia, ira dirigido a cómo cada personaje puede ayudar al Sastrecillo valiente, a hacer un traje al Rey del castillo, cuando no sabe coser, ni tiene telas , ni siquiera sabe cómo hacerlo.

Una vez elegido el personaje, comienzo con una de las muchas versiones que se podrían llevar a cabo para realizar el teatrillo.

En la obra intervendrán 7 personajes y el narrador, que solo participara en ella, cuando los niños pierdan el hilo y no sepan salir.


COMIENZA LA OBRA

Narrador.- Erase una vez un castillo donde vivían la Cenicienta, Blancanieves y los 7 enanitos, El gato con botas, Los 3 cerditos, Caperucita roja, El flautista de Hamelín y el Sastrecillo valiente.

Todos vivían contentos y felices en el castillo, hasta que un día, el Rey encargo un traje al Sastrecillo valiente.



Sastrecillo.- ¡Ay señor! ¿Qué voy a hacer si yo no sé coser? ¡Yo solo se matar moscas y gigantes!

Cenicienta.- No te preocupes amigo, que si no sabes coser, yo te ayudare.

Blancanieves.- Yo también te puedo ayudar, aunque lo que mejor se me da es hacer pasteles.

Gato con botas.- Amigo, yo puedo correr al pueblo y comprar un carrete de tela, hilos y agujas.

Caperucita roja.- Bueno Sastrecillo, si no sabes coser, cómprale el traje en el rastrillo del pueblo.

Los 3 cerditos.- Nosotros romperemos nuestras huchas y te damos el dinero para comprarlo, Sastrecillo.

Flautista.- Yo mientras pensáis lo que hacemos, tocare la flauta para que vengan los ratones a ayudarnos.

Narrador.- Entre todos consiguieron telas, que compraron en el rastrillo del pueblo con el dinero de los 3 cerditos, hilos y agujas, y se pusieron a coser, porque el Sastrecillo valiente estaba tan apurado, que no hacia otra cosa que llorar.

Cenicienta.- Yo cortare la tela para el traje del Rey.

Blancanieves.- Yo daré puntadas con el hilo para que todos sepáis como hay que coserlo, y que se vaya haciendo el traje.

Caperucita roja.- Yo coseré también un poco, pero enseguida me tengo que ir a llevar caldo a mi abuelita.

Los 3 cerditos.- Nosotros coseremos también lo que podamos, porque tenemos que seguir haciendo nuestras casas.

El gato con botas.- Pues yo hablare con el Rey, y le diré que pronto le llevaremos el traje, y le distraeré para que no se aburra contándole mis historias callejeras.

Los 7 enanitos.- Nosotros terminaremos el traje, y ya veréis que bien queda.

Narrador.- Todos se pusieron a coser, y terminaron el traje al Rey.

El único que no hacía nada más que llorar era el Sastrecillo valiente, y estaba mojando la tela.

Caperucita roja.- Mira Sastrecillo, deja de llorar que le estas mojando el traje al Rey, y yo ya me tengo que ir a casa de mi abuelita.

Sastrecillo.- Muchas gracias a todos amigos por ayudarme, sin vosotros no lo habría podido hacer.

Gato con botas.- ¡Menos mal que habéis terminado!, porque ya no sabía con qué entretener al Rey, y se estaba impacientando.

Cenicienta.- Bueno chicos, yo ya me voy que son las 12 y me tengo que llegar a mi casa.

Flautista.- El Rey se ha quedado muy contento, aunque sigo pensando que mi traje es más bonito que el suyo, y yo voy más guapo que él.


Narrador.- El Rey estaba tan contento con su traje, que llamo al Sastrecillo valiente y le invito a un chocolate con bizcochos.



 Bibliografía:

  • Teoría de Irune Labajo del Bloque 4
  • Documentación complementaria de Literatura Infantil de Irune Labajo



BLOQUE 3: LA HORA DEL CUENTO


El cuento que he elegido para contar a niños de 2/3 años es "Perrito tiene mucha prisa". 

Es un cuento, que se puede incluir dentro de la literatura paraliteraria, pues el contenido del cuento es la de "enseñar deleitando".

He elegido esta edad para este cuento en concreto, porque introduce conceptos simples relacionados con forma, color, tamaño y numero; con cuentos, cuyo eje pueda ser él mismo; con cuentos con lenguaje rítmico y repetitivo, con cuentos con partes que se repiten; o con cuentos de trama acumulativa.

El niño de 2/3 años no necesita verdaderas historias, sino secuencias en las que el personaje sea familiar o cumpla ciertas acciones. 

La ilustración de  este cuento, es más importante que el texto.

La narración,  es simultanea a la observación de la lámina. A esta edad el niño anima objetos y animales, y acepta que hablen y actúen como personas.

Este cuento encaja perfectamente en su argumento,  con la edad que he elegido,  pues gira en torno a las actividades, sentimientos, miedos y deseos comunes a esta edad.

He utilizado la técnica de "Narración con cuento".

Este cuento es una prolongación del primero que utilice en el Bloque 1,  del autor "Guido Van Genechten".

Lo he contado en la escuela donde trabajo,  para los niños de mi clase y de la clase de al lado que tienen la misma edad 2/3 años (en total son 28 niños).
Fue en el tiempo de después de la comida, cuando ya estaban cansados y querían dormir. Sin embargo, estuvieron muy atentos y participaron repitiendo algunas de mis palabras, con verdadero entusiasmo. 

Las dos compañeras que lo escucharon (una me grabó) y la otra estuvo con los niños atenta para sacar criticas constructivas, me dijeron que les había parecido muy bien la forma, la entonación, la vocalización, la gestualización, y como lo había contado. También dijeron que los niños, aun siendo la hora que era, habían estado muy atentos al desarrollo del cuento.

Una de las criticas que me dijeron, es que podría haber dejado que los niños nombraran a los animales que salían en el cuento, y además que yo hubiera preguntado onomatopeyas de los animales. 

Esto último no me pareció bien, porque el único animal que ellos pueden reconocer su sonido onomatopéyico es la rana, y según lo conté,  hice su sonido.   

En definitiva, me daba un poco de corte que me grabaran contando un cuento, pero una vez que empecé, me sentí cómoda con la atención prestada por los niños.


Bibliografía: 
  • Teoría del Bloque 1 de Irune Labajo
  • Teoría del Bloque 3 de Irune Labajo




viernes, 10 de junio de 2016

BLOQUE 2: TEXTOS FOLCLÓRICOS


ADAPTACIÓN LITERARIA DEL CUENTO “TODA CLASE DE PIELES”.

Hace muuuchoo muuuchoo tiempo, vivía una familia en un castillo, en el que trabajaban, la madre que se llamaba Dora, sirviendo a los señores del castillo, y el padre que se llamaba Bruno haciendo de arquero del señor que poseía toda la tierra que rodeaba la fortaleza.

Este matrimonio tenía mucha ilusión por tener un hijo, pues ya hacía muchos años que se habían casado y los hijos no llegaban.

En las afueras del castillo, había una cabaña en la que vivía una sanadora que decían que era bruja y hacia pociones para dar la felicidad a las personas que eran buenas, pero si eran malas, el hechizo se volvía contra ellas y se volvían monstruos, por eso había gente en los alrededores del castillo y dentro de él, que no la querían mucho, aunque la anciana era muy viejecita y no hacia mal a nadie.

Esta pareja de esposos, decidieron ir a ella para ver si les podía ayudar a tener un hijo, porque era la mayor ilusión que tenían.
Cuando fueron, la viejecita, les miro las palmas de las manos a los dos, y les dijo que en la palma de la mano de cada uno, veía que eran buenas personas, y que dentro de poco serian padres.

Les hizo una poción mágica para que Dora se quedara embarazada y pudieran ser felices.

Dora era muy hermosa, aunque por su aspecto descuidado, al estar todo el día limpiando en el castillo, parecía que no lo era.

También Bruno era un hombre apuesto y guapo, y hacían una pareja perfecta, solo les faltaba ese hijo tan ansiado.

Al poco tiempo de tomar la poción mágica, Dora y Bruno, recibieron la noticia de que estaban esperando un bebe.

A los 9 meses nació una niña preciosa y sanísima que la llamaron Feliz, pues era un nombre que le encajaba en el rostro de la niña.

Feliz crecía alegre y preciosa, arropada siempre por sus padres, y jugaba con todos sus amigos de dentro del castillo y algunos de fuera que venían a la escuela que había dentro de la fortaleza.

Cuando cumplió 18 años, el hijo del señor del castillo se fijó en Feliz, y como era un consentido y un prepotente, quiso que Feliz se casara con él, aunque a Feliz no le gustaba en absoluto.

Como no dejaba de perseguirla, los padres de Feliz, decidieron que debía salir del castillo y huir fuera de él, porque el hijo del señor siempre conseguía lo que se proponía.

Una noche en la que había mucho revuelo en el castillo porque había un concurso de lanzadores de flechas, los padres de Feliz cogieron un abrigo que había confeccionado la madre con las pieles de trozos de animales que había ido cazando el padre, cuando salía a cazar con el señor del castillo, y a Feliz, y se la llevaron fuera del castillo a la cabaña de la sanadora viejecita. Le contaron lo que pasaba, y Feliz iba cubierta con el abrigo de muchas clases de pieles para que no supieran quien era, pues el hijo del señor estaba buscándola, para casarse con él aunque ella no quisiera.

La viejita sanadora, hizo un hechizo para que cuando se pusiera el abrigo de muchas clases de pieles, la gente no la pudiera reconocer y vieran la figura de alguien diferente a Feliz. También les dijo que era mejor que se fuera a otro lugar donde pudiera vivir para siempre sin que el hijo del señor le hiciera la vida imposible.

Feliz se despidió de sus padres, y antes de marcharse la madre le dio un cofrecito pequeño, con una cadenita de oro blanco en el que colgaba una figurita de una rueca de oro, una medallita de la virgen y su anillo de boda para que cuando encontrara a su pareja ideal, se acordara de ellos.

Feliz, se fue llorando y dejo a sus padres de igual manera, sin consuelo. Huía de un futuro que no quería y de una persona que tampoco quería.

El hijo del señor del castillo cuando se enteró de que Feliz había desparecido del castillo, se fue a buscarla con unos cuantos de sus mejores arqueros.

Feliz ya estaba a mucha distancia del castillo, y a lo lejos, vio como había un pueblo chiquitito con luces de chimeneas.

Se acercó a una de las casas más grandes, y a las personas que vivían allí les conto que huía del hijo del castillo y que necesitaba que la acogieran, porque si no lo hacían, tendría que casarse con él, aunque ella no le quería.

La señora de esta casa grande, era costurera, y estaba haciendo unos vestidos para una Princesa que vivía cerca del pueblo, porque quería casarse con un Príncipe que le había pedido matrimonio, y este le había encargado los vestidos para su futura esposa.

Esta costurera le conto que tenía que hacer un vestido con hilos de oro más dorado que el sol, otro con hilos del platino más perfecto y más puro que la luna, y un tercero tan brillante como las estrellas.

Feliz ayudo a la costurera a confeccionar los vestidos, y le hizo de modelo para que estuvieran perfectos para la Princesa.

La costurera la veía tan guapa con los vestidos, que le daba pena que no fueran para ella, porque Feliz era tan buena, tan trabajadora y tan guapa, que le hubiera gustado que la prometida del Príncipe fuera ella,  en vez de  la Princesa que era muy huraña y muy antipática.

Cuando el Príncipe, con uno de sus lacayos, fue a recoger el primer vestido, quiso que se lo enseñara puesto en alguna de las trabajadoras que tenía la costurera, para ver si era lo que él le había pedido confeccionar. Ésta pensó que la que mejor iba a poder mostrarlo, era Feliz, con lo cual le dijo que se pusiera el primer vestido confeccionado con hilos de oro más dorados que el sol.

Cuando el Príncipe la vio, se quedó maravillado de la belleza de Feliz, y miraba más a Feliz, que al vestido.

Feliz también al verlo se enamoró del Príncipe, y cuando se quitó el vestido y fue a entregárselo al príncipe, en un descuido de éste, le metió la figurita de la rueca de oro que le había regalado su madre, en la cadenita de oro blanco, en uno de los bolsillos de la casaca del Príncipe.

El Príncipe, quedo en ir a por el segundo vestido, al día siguiente.

Cuando se fue a quitar la casaca, metió la mano en el bolsillo, y noto la figurita de la rueca, la saco, y empezó a pensar quien podría haber metido en su bolsillo semejante figura tan bonita, y con que propósito se la había metido.

El segundo día fue a por el vestido que era tan plateado como la luna.

Paso lo mismo que el día anterior. Cuando Feliz salió con el vestido tan plateado como la luna, el Príncipe no podía quitar los ojos de Feliz y miraba al vestido para disimular un poco.

En otro descuido del Príncipe, metió Feliz la figura de la virgencita que le había dado su madre, en uno de los bolsillos de la casaca del Príncipe.

Cuando el Príncipe llego a su palacio, y al ir a quitarse la casaca, metió la mano en el bolsillo y se topó con la figurita de la virgen. Tal fue su asombro, que llamo a uno de sus lacayos que habían ido con él, para preguntarle si él había visto a alguien meter algo en el bolsillo de la casaca.

El tercer día volvió a por el último vestido, y se repitió la situación que los dos anteriores días, Feliz apareció con el vestido más brillante que las estrellas y el Príncipe no daba crédito a lo que estaba viendo.

Esta vez, como sabía que ya no tendría que volver más a por ningún vestido, se quitó la casaca y le pidió a Feliz si le podía ofrecer un vaso de agua. La muchacha fue enseguida a por el agua, y en un descuido mientras se bebía el Príncipe el agua, metió el anillo que le había dado su madre, en otro de los bolsillos de la casaca.

El Príncipe no veía la hora de marcharse, y le pidió a Feliz que le acompañara para llevar el tercer vestido a palacio. Feliz lo cogió y se puso su abrigo de toda clase de pieles, y el príncipe vio que con el abrigo no parecía ella, le quito la capucha, y así sí que la reconoció.

Cuando llegaron a palacio el Príncipe se quitó la casaca, y al echarla a una silla, se cayó el anillo del bolsillo de la casaca, y el Príncipe le pregunto a Feliz si ella sabía de donde había salido aquello. Ella toda ruborizada le mintió diciendo que no lo sabía, pero el Príncipe estaba seguro que le estaba mintiendo. 

Feliz se volvió a colocar su abrigo de toda clase de pieles, y se dispuso a marchar a casa de la costurera, cuando el príncipe roto de amor, le pidió que se casara con él. Pero Feliz le dijo que ella no quería hacer daño a la mujer para la que había hecho confeccionar los vestidos, a lo que el Príncipe le dijo que esa mujer no era para él y que hablaría con ella para que lo supiera.

Mientras que el príncipe iba a decirle a la princesa del reino de al lado que no se iba a casar con ella porque no la quería, Feliz se marchó a la casa de la costurera. Cuál fue su sorpresa que al llegar, estaba el hijo del dueño del castillo donde trabajaban y vivían sus padres, que la había encontrado. 

Feliz al verle se puso su capucha del abrigo de muchas pieles y se introdujo en el bosque, según corría, el Príncipe, que ya volvía de decirle a la princesa del reino de al lado que no se casaba con ella, se topó con ella y Feliz le contó lo sucedido, con lo que el Príncipe la subió a su caballo y se la llevo a su reino y ya no volvió a la casa de la costurera.

Y se casaron, vivieron felices y comieron perdices, y a mí no me dieron porque no quisieron.

Argumentación sobre los cambios realizados.

Este cuento adaptado está dirigido para niños de 6/7 años, aunque también se podría contar a niños con más edad.

Con menos edad habría que acortarlo y adecuarlo según los criterios evolutivos de la edad a la fuera dirigido.

Para hacer esta adaptación del cuento “Toda clase de pieles”, he procurado respetar los elementos esenciales del esqueleto de la versión que nos relató la profesora Irune Labajo:

-      Hay un núcleo familiar feliz y estructurado que protege a la protagonista
-      Hay un detonante negativo en un momento dado en la vida de la protagonista, que la hace huir.
-      Sale al bosque huyendo de ese detonante negativo, y encuentra el verdadero amor
-      Esconde su identidad bajo la capa hecha de pieles de diferentes animales
-      Hace diferentes pruebas hasta que enamora a su amor verdadero, y ayudada de la astucia de meter los objetos en los bolsillos de la casaca, provoca una reacción positiva.
-      El final está preparado para formar una familia feliz como la que la protagonista había tenido.

Cambios realizados en el relato:
-      He eliminado el incesto ya que es un tema que puede resultar desagradable y no entendible por los niños a esa edad.
-      He eliminado la muerte de la madre también, porque este tema tampoco es muy entendible por la edad de los niños, y les puede ocasionar algún que otro pensamiento en el que no se puede explicar desde un razonamiento lógico, ya que la edad de 6/7 años están entrando en la etapa de Operaciones abstractas, pero este tema de la muerte puede resultarles chocante.
-      He cambiado los quehaceres de la protagonista del cuento, por el de ayudante de costurera.
-      He eliminado los tres días de baile, por los tres días en los que va el príncipe a por los vestidos confeccionados con los materiales que pide para obsequiar a su amada.
-      He cambiado el tazón de caldo, por los bolsillos de la casaca del Príncipe
-      He cambiado los tres días del baile, por los tres días del pase de modelos para enseñar al Príncipe los vestidos encargados.

Los elementos, aunque modificados, considero que mantienen su simbolismo.

Fuentes consultadas
  • Labajo, M.T. Bloque 2 módulo docente Literatura Infantil.
  • Labajo, M.T. Documentación complementaria bloque 1 Literatura Infantil. 
  Webgrafía:

- Lavajo, I (2012). Cuando la literatura se adapta al niño. http://www.yuotube.com/watch?v=hmG8g5KNXMc. Tomado el 28 de octubre de 2014